Internos de un penal de alta seguridad de Perú se sumaron a la ola gastronómica que envuelve a su país al presentar variados potajes de la culinaria nacional e internacional, capaces de despertar celos y envidia de los chefs de los mejores restaurantes de Lima.
La cárcel 'Miguel Castro Castro', para presos considerados de alta peligrosidad y condenados por delito de terrorismo, fue escenario de un festival gastronómico que sorprendió a las autoridades que degustaron los platillos preparados por los internos.
"Este es el lado amable de esta cárcel", dijo un interno, con traje de chef, que se identificó simplemente como Hugo y a quien le falta, según dijo, siete años para abandonar el penal.
Uno de sus compañeros refirió que el festival gastronómico forma parte de un programa de rehabilitación que lleva a cabo el Instituto Nacional Penitenciario (Inpe).
De esa forma se impulsan los beneficios penitenciarios que otorga la ley peruana de redención de la pena, como el 2 por 1, que consiste en una reducción de un día de carcelería por dos días de trabajo en prisión.
Los internos presentaron casi un centenar de platos, en una veintena de mesas adornadas con menaje elaborado en los talleres de cerámica de la prisión.
Diversos sabores del mundo integraron los potajes dependiendo de la nacionalidad de algunos de los presos. Es así que destacaron las mesas mexicanas con los tradicionales tacos, y la colombiana con la típica bandeja de paisa.
Cada uno de los doce pabellones del penal presentaron platos típicos regionales, tanto de la costa, como de los andes y de la región amazónica, junto a productos elaborados en la panadería del recinto carcelario.
El ministro de Justicia, Juan Jiménez, el jefe del Inpe, José Luis Pérez, junto a funcionarios y periodistas engolosinaron sus paladares con platos peruanos como el cebiche, lomo saltado, entre otros.
El evento realizado el martes en el penal peruano es el reflejo de lo que se denomina en Perú como una revolución en la culinaria desde que surgió la feria gastronómica internacional Mistura, la mayor de Perú y América Latina, que este año cumple su quinta edición en el mes de septiembre.
"La cocina se ha convertido en otra forma de rehabilitación de los presos" comentó el jefe del Inpe, pues en el sistema penitenciario peruano ya ha pasado a integrar un programa denominado 'Esperanza convertida en arte'.
(Fuente: Terra)
Celebran festival gastronómico dentro de cárcel
















