La Yema del Gusto

Jueves 20 de Junio de 2013

Última actualización08:41:28 AM GMT

Estás aquí Lo que me da la gana

Lo que me da la gana

Vuelta a Ayacucho

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Escribe Paola Miglio

Los recuerdos que tengo de Ayacucho son más bien breves imágenes, sensaciones, olores y colores. Todo lo que pude registrar de pequeña y que se completa con las historias que contaban mi abuela Inés, mi mamá y mis tíos. Nunca pude regresar. Conflictos sociales y destiempos familiares hicieron que nos mantuviésemos alejados de aquella tierra que acogió a mis bisabuelos. Solo mi tío Gotardo quedó de  guardián y dueño de la casa en forma de F que mandó construir mi bisabuelo Federico a principios de 1900. Jamás dejó su trinchera, que a su muerte, perdimos por traiciones y leguleyadas.

Fiebre panetón

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Escribe Paola Miglio

Hoy toca hablar de panetón. Sí, porque el otro día fui a comprar mis alimentos del mes y el supermercado estaba tapizado de marcas varias, así que me llegó la inspiración y a pesar de ser aún noviembre se me desató el antojo. Y es que todas las pre navidades en la casa familiar se come panetón. No uno. Casi una docena. Desaparece en un día. Se abre la bolsa en la mañana y a las seis no queda nada. Incluso, y a pesar de que suene a chanchada, se le piñizca cual quequito, ni siquiera hay oportunidad  de tostarlo con mantequilla en el horno.

La revolución del G9: ¿El baile de los que sobran?

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Escribe Paola Miglio Rosi

En el mundo se está llevando a cabo una revolución culinaria y no hay dudas sobre lo paradójico del asunto: mientras miles se mueren de hambre, otros gozan de cenas opíparas y bien cuidadas, pagando estrambóticas sumas por un bocado que sabe a cielo. Mientras algunos devoran especies en extinción que se trafican en el mercado negro —y no tan negro—, otros luchan por mantenerlas vivas. Mientras unos se sientan en una mesa a comer de punta en blanco, otros se rajan en calurosas cocinas por menos del salario mínimo. ¿Es entonces esta revolución una cachetada a la pobreza (Mistura incluida) o la Declaración de Lima es el comienzo de un gran cambio que pretende integrar a todos los estratos de nuestra sociedad?

De Lima a Ayacucho: intercambios de olla

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Escribe Paola Miglio

Julio y agosto son los meses de los dulces de olla en mi casa. Siempre fue así. Por lo que puedo recordar, en junio ya comenzaba el laberinto para conseguir las menestras más tiernas y poder preparar el más pedido de todos, el frejol colado. Este es un dulce típico de las comunidades afroperuanas del sur, y se suele comer los jueves y viernes santos. Lleva frejol negro, miel de chancaca y especias. 

Muero por el chocolate

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Escribe Paola Miglio

Para equilibrar el sabor que me dejó la vainilla, me mando esta vez con el chocolate. Porque hablar de él reconforta, calienta y despierta en un día frío que cala los huesos. Mi primer recuerdo (sí, allá vamos) es de hace años luz, de cuando era enana y mi abuelo Armando entraba a mi cuarto con el biberón de Milo caliente (antes no se cuidaba tanto la alimentación de los bebés, se les daba punche no más y así crecían, sanos igual, pero más gorditos y adictos a sabores que debieron descubrir de más grandes). Debo haber tenido tres años.

Andrew Bird, un hada y la vainilla

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Escribe Paola Miglio

La vainilla es gentil, coqueta y fiel. Me encanta porque endulza aún sin probarla: si han tenido el placer de abrir una vaina y colocarla al fuego en un cazo con leche, habrán notado que despide un aroma intenso y acaramelado, que inyecta contentura y provoca risas. Me gusta porque es una esencia feliz, porque nada de lo que se hace con vainilla te cae mal, porque invita al goce y despierta la pasión. Y es que la dulce fragancia de esta especia es utilizada por los hindúes para crear un ambiente que inspira una relación sexual delicada (no como los arrebatamientos chocolateros, que son igual de buenos, pero diferentes).

Sopas, cremas y otros caldos

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Escribe Paola Miglio

La semana pasada mi vida estuvo llena de sopas, caldos y cremas que me calentaron el corazón. Mi amiga Mariana compró harina de habas un sábado en la feria orgánica, y con Margot, quien la ayuda en casa, se tomaron la chamba de preparar crema con mantequilla y algo de leche. Buenaza, hasta tenía croûtons y queso parmesano. Como por arte de magia se evaporó la mala onda de esa fría tarde de jueves llena de gripe. Además de rica, estaba cargada del punche y la energía que tienen ambas para enfrentar las cosas: en cada bocado me contagiaron un poquito de su fortaleza y confianza.

Pan con todo

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Escribe Paola Miglio

En Perú hacemos sánguches con todo: con lo que sobra del pollo a la brasa, con lo que queda del asado familiar del domingo, con el tamal del desayuno y hasta con plátano (de esta última nunca fui fan). Por eso me sorprendió esta mañana cuando leí un comentario que anotaba que somos “país de los sánguches aburridos, esclavos de la tradición”.

Paltas y chaplas para los acelerados

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Escribe Paola Miglio

En economía, timing es “la elección del momento oportuno de comprar o vender una categoría de inversión o una inversión específica”. En la vida puede decirse que es el momento exacto para que ocurra algo. Antes o después podría traer un resultado diferente, y el impacto ser distinto. Al existir diferentes timings se producen desencuentros, encuentros, pérdidas y reconciliaciones. Pretender que todos vayan al mismo ritmo -o que tengan el mismo timming- no es correcto. Tu timing no es mejor que el mío, solo es diferente. Acelerar puede ser un error.

Pie rústico de manzana

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Pie de manzanaHace tiempo que no cocino postres. Una mala experiencia me anuló el poder de sazonar y, desde entonces, todo me ha salido o muy salado o muy quemado. Ni modo. Como tengo que comer, si no viene alguien a cocinarme o me invitan a almorzar, tengo que hacer de tripas corazón y mandarme con lo más fácil.