El evento empezó con una presentación sobre la historia, elaboración, regiones y cepas, para luego continuar con la cata de cada uno de los piscos, demostrando la diversidad de cada una de las cepas, y guiándolos para que reconocieran los diferentes aromas y sabores tan encantadores y distintos de cada uva pisquera. Una vez terminada la cata, se pasó a una degustación de algunos cócteles de la casa, así como de piqueos que cautivaron a los participantes.
Según comentó Yahayra Jiménez, una de las asistentes a la cata, “la presentación fue muy instructiva, dinámica, fresca, de fácil comprensión y completa. Los piscos estuvieron muy variados y selectos, incidiendo no sólo en los ya conocidos, sino también en otras uvas pisqueras de gran interés como la negra criolla y albilla. Todos estuvieron deliciosos, muy bien escogidos y presentados en el orden correcto pues el anterior no opacaba al siguiente”.
“Las marcas de hecho, serán recordadas debido a su alta calidad en aromas y sabores. Los piqueos gourmet -¡andinos!- hicieron uso de materias primas e insumos peruanos de toda región, carnes variadas, sazones regionales, vegetales, especias, una maravillosa mistura, de lo que claramente representa el Perú con todos sus colores y sabores. Y qué ricos estuvieron los postres y dulces, acompañaditos con algunos de los piscos”, no mezquinó elogios Jiménes.
Además, “el lugar: precioso, una mezcla, andina -bohemia- europea. La disposición de las mesas y presentación general, los colores del ambiente, la cristalería y las paredes color tierra con pishcus sujetando cintas de colores, muy bonitos. El evento, definitivamente debe repetirse”.
Otra de las asistentes, Ángela Anderson, acompañada de su esposo comentó: “Me he quedado muy agradecida por la atención. El restaurante es precioso, muy nuestro y la comida deliciosa. Sobre todo con el toque personal de su chef Noemí Cristóbal, que ha sabido darle ese toque gourmet a la comida de los Andes, que como sabemos es bastante sencilla en su presentación. Los cócteles deliciosos y exclusivos. Además, pude catar cinco piscos y descubrir que es una sensación increíble, porque los piscos tienen más sensaciones olfativas que los vinos; y que tengamos ocho uvas pisqueras, ¡es grandioso! ¡Que se repita!”.
Y por supuesto se repetirá. Casa Faustina está programando otras catas de pisco y también de vinos y café, para difundir los productos peruanos y engreír a sus clientes.

















