Para Marilú Recharte de Roca Rey, abrir Pampa de Amancaes era un sueño acariciado por largo tiempo. Un espacio que pusiera en valor los sabores tradicionales, que reuniera además un valor arquitectónico y, además, donde retomara esa vocación gastronómica. Después de una temporada de “marcha blanca” (el periodo en que se afina todos los mecanismos de la cocina y el salón), el restaurante abrió sus puertas anoche en una jornada llena de tradición, música criolla, amigos y, sobre todo, sabores entrañables.
Estampas limeñas de personajes de la Lima antigua desfilaban junto a sabrosos cebiches, causas, tacu tacus de olluco con osobuco montado, anticuchitos, dispuestos por el joven chef Renzo Miñán (de quien Juan Manuel Roca-Rey, socio de Marilú en la vida y en esta aventura del sabor, asegura que es una suerte de “nieto gastronómico”, por ser alumno de una alumna de su esposa, cuando ésta estaba al frente del INAT, hoy Le Cordon Bleu Perú, que fundó junto a Sixtilio Dalmau y Johnny Schuler en Trujillo).
El restaurante se ubica en una hermosa casona miraflorina que los esposos Roca Rey han recuperado, recuperando una serie de elementos que la hacen única, como el piso de cerámico y hermosos cuadros coloniales en piedra de Huamanga y una pileta de piedra que se llenó del pisco quebranta de la bodega Viejo Tonel, para que los invitados tomasen el vasito y se sirvieran a su antojo, en un fondo de valses, limeñísimas marineras y polcas, y mientras de la bien surtida cava aparecían interesantes botellas de vinos argentinos y españoles.
El lugar
Pampa de Amancaes Restaurante
Av. Armendáriz 546, Miraflores
Escrito por jessica madueño , septiembre 22, 2011

















