Lo normal es que un cava, como cualquier vino espumoso, se sirva en una copa “tulipán” de esas largas y estrechas. Antiguamente se usaron las planas, tipo Martini, pero es muy sabido que son completamente inadecuadas porque no permiten que la burbuja y los aromas se expresen, que es la gracia de los vinos de este tipo.

 


Sin embargo, el nuevo Cava Freixenet ICE propone un servicio distinto para una experiencia que puede ser también muy diferente a la convencional.

Se trata de un cava semi seco que viene en una elegante botella blanca. La idea de sus autores ha sido preservar las mejores cualidades del Cordón Negro: esto es, una burbuja fina y elegante y una elaboración clásica a partir de las variedades Xarel·lo, Macabeo y Parellada, aunque con un toque de Chardonnay y una crianza de doce a catorce meses.

Freixenet apuesta por convertirlo en una suerte de “mixer” de verano. No lo dice, por supuesto, pero la idea evidente es convertirlo en una alternativa a la moda de los Spritz: proponen servir el ICE en copa balón y con abundante hielo.

Así, la contraparte al frescor puede venir de la mano con un toque de menta o hierbabuena o una rodaja de fruta, al gusto.

Freixenet propone disfrutarse en copa balón, con abundante hielo y toques de hierbas, cítricos o frutas (Foto: difusión).

Las combinaciones con otras bebidas pueden seguir el ejemplo del coctelero Javier de las Muelas, creador y propietario de Dry Martini en Barcelona, quien creó dos cócteles para el lanzamiento de ICE: el Freixenet Summer Ice y el Spice on Ice. El primero combina licor de saúco Saint Germain y cintas de pepino. El otro combinado, licor de melocotón, jengibre y pomelo.

En cualquier caso, Freixenet propone algunos consejos: siempre copa fría y reluciente, buenos ingredientes elegidos al gusto, moderación en el hielo, audacia para las combinaciones, cuidar la presentación.

El Cava Freixenet ICE nace en el Penedés (a media hora de Barcelona) y ostenta la denominación de origen porque sigue los parámetros requeridos: el uso de las variedades mencionadas y el “método tradicional” (champenoise), con segunda fermentación en botella.