La cocina japonesa en general y nikkei en particular no se restringe ni de lejos al sushi, aunque en su versión makisushi (los “rolls”) se haya convertido en un vicio principalmente para muchos jóvenes, puerta de entrada a estos sabores.

 


Esa predilección ha convertido en las barras de sushi en la opción favorita a la hora de las salidas en grupo. Por eso se han multiplicado, incluso en sus versiones más sofisticadas, en los restaurantes más reputados.

Pero hay las que prefieren mantener un perfil más casual, barajando delicados equilibrios entre precio y calidad a través de las “barras libres”, dirigidas a un perfil de consumidor adolescente, de entre 16 y 22 años.

El nuevo local de Nori Sushi Bar está ubicado en la cuadra 38 de Benavides en Surco (Foto: Mary Sáenz)

Sin prejuicios, José Manuel Villavicencio, creador de Nori Sushi Bar (lleva ese nombre porque él empezó comercializando el alga japonesa), admite que a ese público apuntó directamente al abrir su primer local en San Borja, cruce de San Luis y San Borja Norte.

“A ellos les gusta venir en grupo y comer todo lo que puedan”, señala. Sus observaciones sobre este comportamiento gastronómico empezaron cuando su abuelo, Felipe Rospigliosi, abrió hace trece años Oceánika, un emblema de la cocina nikkei confortable.

Hace dos años lanzó el primer espacio de Nori Sushi Bar, y la fórmula le funcionó. Pero en el transcurso de esos veinticuatro meses empezaron a llegar otros comensales más pedigüeños y entonces entendió que había que tener lo uno sin descuidar lo otro.

Por eso la oferta se ha ampliado en su segunda sede, que abrió hace un par de meses en la avenida Benavides, cuadra 38, en una zona en que la competencia por la barra libre de sushi se ha multiplicado.

Nori tiene unas 15 opciones entre vegetarianas y veganas (Foto: Mary Sáenz)

Desde luego, los makisushis siguen encabezando su propuesta. La carta dice que tiene más de 73 variedades, en barra libre a 59 soles. Inclusive, ha desarrollado opciones vegetarianas y veganas (unas 15 opciones), para una barra libre veggie a 39 soles

De lo probado, sobresalen la Estravaganza, que lleva langostinos, pescado, mantequilla japonesa; y una de sus dos Crispy, la de trucha ahumada y coolie de maracuyá. Se nombran una Chalaquita, otra con lomo saltado y hasta una con pesto para los audaces.

Propuesta con pesto, para los audaces (Foto: Mary Sáenz)

En su carta más “adulta” anuncian el Chicken Teriyaki, “chaufa” de arroz al estilo japonés marinado en shoyu y aceite de sésamo con pollo y langostinos cubierto de harusame frito y ajonjolí. También un Chancho al Miso. Habrá que probarlo.