Antes que un vino se instale en las cavas peruanas, es necesario que los paladares expertos den su veredicto. Sumilleres, jefes de Alimentos y Bebidas, cocineros, bartenders, periodistas, blogueros o simplemente winelovers se convierten a menudo en mediadores de lo que se convertirá pronto en una nueva tendencia. Por eso es que este martes 23 de octubre, todos ellos están invitados al Wines Of Portugal – Prueba y Siente Portugal, un evento que se realiza por segunda vez en Lima con la presencia de una docena de bodegas de ese país.

 

Con la mira puesta en el mercado latinoamericano (se trata del sexto productor de vinos del mundo), la Confederación de Agricultores Portugueses realiza esta feria desde hace algunos años en Miami, Ciudad de México y Bogotá. Cuando reconocieron en Lima una vitrina indispensable por su importancia gastronómica mundial, encomendaron a la experta peruana en marketing del vino Lucía Moreno desarrollar una versión que permitiera conocer la amplitud de su oferta, aunque ya tengan identificados de antemano algunos estilos con potencial para el mercado peruano.

“Apuestan por el vino verde, porque es muy fresco, con muy buena acidez, un poquito de aguja que da una sensación alegre en la boca, y una buena empatía con la cocina peruana marina, los cebiches, tiraditos, platos fríos de la costa. Es un vino muy fácil para intentar los maridajes, no hay que darle mucha vuelta para encontrar un maridaje”, explica Lucía, a quien le antecede un interesante trabajo de asesoría a pequeñas bodegas europeas que quieren incursionar en el Perú, como las bodegas italianas agrupadas en Vinitalia.

Otro de los vinos portugueses que podrían lograr la aceptación del gusto peruanos es el douro. “Tiene esta particularidad de ser un vino poderoso, potente, con bastante carga tánica, que marida con esa otra parte de nuestra gastronomía”, anticipa para los expertos interesados en conocer más los vinos portugueses, quienes solo tienen que escribir al correo de Adriana Tobón: adriana.tobon.botero@gmail.com, de la sede colombiana de Wines Of Portugal. Se reitera: solo para expertos involucrados en el tema del vino.

Lucía Moreno, experta peruana en marketing del vino, organiza este Grand Tasting para profesionales.

EL VINO, CON COCINA ENTRA

Es una gran oportunidad habida cuenta que hay muy poco vino portugués en las cavas peruanas, explica Lucía Moreno. “Algunos importadores chicos los traen. En algún momento también los grandes trajeron. Justamente Portugal quiere masificar su oferta. Por eso miran al Perú como un país donde pueden hacerlo. Ahora se dirigen al profesional porque es lo que necesitan contactar. Primero el importador, los sumilleres, el gerente de A&B de una cadena de hoteles, generar esta atmósfera de interés y cerrar ventas”.

En la primera edición limeña, realizada en 2017, muchos importadores medianos y pequeños tomaron contacto e intercambiaron comunicaciones para concretar la importación. “El año pasado se quedó con ese pendiente. Su expectativa ahora es cerrar. Y están viniendo nuevas bodegas que el año pasado no estuvieron”, anuncia Lucía.

Entre las que estarán presentes se cuentan Adega da Vermelha, Adega Ponte de Lima, Adega de Pegoes, Casa Ermelinda Freitas, Caves da Montanha, Caves Santa Marta – Douro Valley, Casa Santos Lima, Caves Campelo, Manuel Costa & Filhos, Quinta das Arcas, Vercoope y Viniverde. El master class de la feria estará a cargo de la reconocida sumiller argentina María Claudia Eraso, quien desde hace cinco años dirige distintos proyectos de restauración en Lima y es coautora de la guía de vinos Dos mujeres cientos de vinos.

A propósito de la premisa de que “el vino, con gastronomía entra”, se le pregunta a Lucía Moreno si acaso eso parece no haber funcionado tanto con el malbec argentino o con los vinos blancos chilenos. Ella considera que es un tema por estudiar. Con el malbec, por ejemplo, cree que no solo ha logrado su enorme posicionamiento el mercado local porque se hizo una gran labor de marketing, sino también porque tiene afinidad en el paladar. “El retrogusto de este vino es dulzón, por así decirlo, agradable, un registro más fácil de aceptar por el paladar peruano, por eso está bien adaptada”, refiere.

En cambio, con los vinos blancos, se habría impuesto un prejuicio. “De repente, lo que llegó primero no era de muy buena calidad, y se instaló la idea de que es ralito, pura agua, o la idea que había de que el vino rosado no es vino”. La situación ha variado, con una oferta chilena y argentina muy diversificada y de gran calidad, señala Lucía, lo cual deja la mesa servida para vinos blancos portugueses como el vino verde. “Ahí entra el trabajo de darlos a conocer y que el consumidor los empiece a aceptar. Creo que ya está abierto a eso; pero como todo proceso, toma su tiempo. Con Portugal es lo mismo, tiene vinos blancos muy apropiados para la cocina peruana, y estas ferias son justamente para introducirlos”.

EDUCARSE COMO CONSUMIDOR

Uno de los reparos que a veces se pone a los vinos europeos es el precio al que llegan, pero es una percepción que está mediatizada por factores como los impuestos o los márgenes de ganancia, principalmente en los restaurantes. “Es algo que cada importador tiene que regular lo más posible, poner márgenes apropiados para la realidad en que vivimos. Ya se sabe que los impuestos lo encarecen, el margen tiene que ser adecuado, para que cuando llegue al restaurante no se eleve”.

 

Esta es la segunda edición de un evento dedicado a promocionar la amplia oferta de vinos portugueses en el mercado peruano.

Sin embargo, también es asunto de educarse como consumidor. “Si tienes un vino de dos euros en Europa, debes estar consciente de que no será un gran vino, de calidad espectacular; va a ser una entrada de gama, un vino más sencillo. No quiere decir que va a ser de una calidad mala. Debes comprender que si compras un vino de cuarenta o cincuenta soles, vas a tener algo fácil, rico, sencillo, y no le busques más. Claro, hay vinos en que la relación calidad-precio es excelente: cuesta cuarenta y cinco soles, lo pruebas, y sin saber el precio te preguntan cuánto pagarías por eso, y dices setenta, ochenta. Hay esas sorpresas también”.

Hay mucha expectativa por parte de los bodegueros portugueses que vienen a Lima a presentar sus vinos. “Están emocionados por qué les van a preguntar, contar acerca de su tierra, de cómo la trabajan, de cómo llegan a ese producto final, por qué se llaman así. Contar su historia”. Pero del lado local, también es una oportunidad única. “Los bodegueros tienen una historia que contar y la idea es que en esta feria puedan transmitirlo al profesional. Que los importadores digan: quiero traer este vino a Lima. Y los sumilleres enriquezcan sus estudios, porque lo que hace al sumiller es la práctica diaria. Y como muchos no pueden viajar, lo que está haciendo Europa es venir”.

Lucía Moreno, quien lleva toda su experiencia profesional como marketera dedicada al negocio del vino desde los diecinueve años, también tiene sus preferencias. “Lo que más me gusta de Portugal es definitivamente el vino verde: por su frescura, simpleza, sencillez. Además, el lourerio, una cepa blanca pero más seria, que pasa por un poco de barrica pero que no está sobre el vino, más estructurado, que se puede tomar a una temperatura más alta y permite maridar con platos más grasos. Y en los tintos, la potencia del douro, cómo se manifiesta en la boca, un vino de mucho carácter”.

Obviamente, también el oporto. “Tiene su encanto, es un mundo enorme, hay que especializarse. Eso es lo lindo del mundo del vino, que cada estilo, DO, cada cepa incluso cada bodega tiene su historia, su encanto, su cosa especial. Y nunca te aburres. Ni siquiera enólogos o sumilleres terminan nunca de aprender”.

 

LOS DATOS

Wines Of Portugal – Prueba y Siente Portugal
23 de octubre de 2 a 6 pm
Hotel Belmond Miraflores Park Plaza.
Master Class con María Claudia Eraso: de 2 a 3:30 pm.